La importancia de tener un contrato bien redactado

En Puerto Rico se firman miles de contratos cada día: compraventas, contrataciones, alquileres y toda operación en la que ambas partes desean dejar claras desde el principio las condiciones de su relación (cualquiera sea su naturaleza).

El contrato no te asegura que la otra parte vaya a cumplir con lo acordado, pero sí te asegura que gracias a él, en caso de reclamación, juicio o arbitraje, podrás demostrar sin problemas a qué se había comprometido contigo la otra parte. Incluso es habitual que el contrato estipule la compensación o indemnización a pagar en caso de incumplimiento.

Por tanto, el contrato facilita que los conflictos entre dos partes se resuelvan de forma mucho más rápida y eficiente. Sin ellos, la parte demandante tendría que demostrar que lo que dice que acordaron es cierto y si la otra parte lo desdice, será la palabra de uno contra la del otro, una situación muy difícil de resolver y que suele requerir la presencia de testigos. Desde el punto de vista práctico, no hay nada peor que un juicio que se alargue, ya que implicará malgastar el tiempo y dinero de ambas partes, además del coste psicológico debido al estrés que genera.

Por esta razón, el uso de contratos es muy común. Sin embargo, en ocasiones las partes se conforman con contratos copiados y mal adaptados de otras transacciones, o documentos que están mal redactados, son ambiguos y poco claros. Si un contrato no es claro, cada parte del contrato puede alegar diferentes interpretaciones de sus cláusulas.

Cuando un contrato presenta estos problemas, se pueden ocasionar las mismas dificultades que si no hubiera contrato en absoluto. En consecuencia, es recomendable que cualquier documento que se pueda usar, sea al menos revisado, si no redactado, por un profesional jurídico.

En Tus Documentos PR tienes a tu disposición formularios y contratos para usar en Puerto Rico, redactados por profesionales expertos para que se adapten a la ley, sean claros y concisos. No obstante, ten en cuenta que no existe tal cosa como un contrato general que sirva para todas las operaciones. Aunque los modelos son muy útiles para ahorrar tiempo y saber que el texto principal es acorde a la ley, puede ser necesario realizar pequeñas modificaciones para adecuar el contrato a la situación concreta que el usuario necesita.  También puedes seguirlos en Twitter.

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